miércoles, 22 de mayo de 2013

Mujica inicia una gira por China, España e Italia




El presidente de Uruguay, José Mujica, viaja el miércoles hacia China, en el inicio de una gira internacional -la más larga de su mandato- que lo llevará también a España e Italia, en busca de inversiones en proyectos de infraestructura que considera claves para el país.

La gira es "una de las más importantes de su periodo de gobierno", aseguró el martes el prosecretario de la presidencia,Diego Cánepa, en conferencia de prensa.

Mujica, que cumplió esta semana 78 años, partirá el miércoles de Montevideo hacia París, donde permanecerá hasta el viernes, cuando tomará un vuelo hacia China, a donde arribará a primeras horas del sábado 25.

En el gigante asiático -que se convirtió en 2012 el principal socio comercial de Uruguay, superando al vecino Brasil- el mandatario se reunirá con el presidente chino Xi Jinping, participará de un seminario de negocios Uruguay-China, brindará una conferencia en la Universidad de Estudios Extranjeros de Pekín y visitará la muralla china, entre otras actividades.

Pero sobre todo, el mandatario buscará inversores para un proyecto de construcción de un puerto de aguas profundas en el sudeste del país y para "la recuperación global e integral del nodo ferroviario del país, con la posibilidad de la firma de un memorando de entendimiento" entre la estatal ferroviaria AFE y una empresa china, con el aval del gobierno chino, indicó Cánepa.

Con esa meta, Mujica viajará a la ciudad de Tianjin, donde visitará la zona de transporte ferroviario de carga con jerarcas de la compañía CRM, recorrerá el puerto junto a dirigentes de China Construction Company (CCCC) y visitará el astillero junto a miembros de la compañía CSIC.

Colonia uruguaya, Papa y pueblo natal

El martes 28, Mujica viajará a Madrid, para realizar una visita oficial que tenía prevista para noviembre de 2012 y que debió cancelar a último momento por prescripción médica.

En España, el mandatario se reunirá con el presidente del gobierno español Mariano Rajoy, el rey Juan Carlos y empresarios europeos, además de tener un encuentro con la colonia de uruguayos en ese país.

El 31 de mayo se trasladará a Cádiz para recibir el premio Libertad Cortes de Cádiz, luego de lo cual realizará una visita oficial al País Vasco.

Un día más tarde será el turno del Vaticano, donde el presidente uruguayo, que se ha manifestado no creyente, mantendrá un almuerzo privado con el papa Francisco.

La visita al Vaticano tiene "una dimensión distinta en función de un papa rioplatense que además tiene una visión social en muchos sentidos parecida a la del presidente", indicó esta semana a periodistas el ministro de Relaciones Exteriores, Luis Almagro.

Según el jerarca, "eso puede abrir posibilidades de trabajo conjunto entre el gobierno y la iglesia" en Uruguay, país laico y donde solo el 47% de la población de 3,3 millones de habitantes es católica, según datos de la Conferencia Episcopal de América Latina (CELAM).

La semana pasada, Mujica sostuvo que le pedirá al Papa que ayude en el conflicto interno de Colombia, que vive horas decisivas en el proceso de paz entre guerrilla y gobierno.

El presidente uruguayo regresará a España y seguirá su intenso periplo por el País Vasco y Galicia, y se hará un tiempo para visitar el pueblo Muxika, de donde es originaria su familia.

La gira culminará en Italia, donde recibirá en Nápoles el premio "Mediterráneo", y será recibido por el presidente italiano Giorgio Napolitano en Roma.

El mandatario arribará de regreso a Montevideo el 6 de junio, tras recorrer en dos semanas 45.548 kilómetros.

"En cada uno de estos países hay una proyección internacional de Uruguay importante, que tiene por objetivo fortalecer los vínculos comerciales y de cooperación", aseguró Almagro.

Con su lenguaje llano y a menudo polémico, un estilo de vida modesto que le ha valido ser conocido como "el presidente más pobre del mundo" e ideas heterodoxas -como impulsar la regulación de la producción y distribución de la marihuana- 'Pepe' Mujica, ex guerrillero, se convirtió en marzo de 2010 en el segundo presidente de izquierda del país.